Frente a los recientes planteos del Gobierno nacional que buscan desregular el ejercicio profesional y revisar la colegiación obligatoria y los aportes a las cajas previsionales, manifestamos nuestro más enérgico rechazo a iniciativas que debilitan el control técnico, ético y sanitario de las profesiones.
En sintonía con las advertencias expresadas por la Federación de Entidades Profesionales Universitarias de Córdoba (FEPUC) ante los cuestionamientos a la matriculación en la provincia de Buenos Aires, destacamos que la colegiación obligatoria no constituye un simple requisito administrativo ni un costo prescindible: representa la salvaguarda indispensable para asegurar la idoneidad, la responsabilidad profesional y la protección de los derechos de toda la ciudadanía.
El control del ejercicio profesional no es un privilegio corporativo. Es la herramienta mediante la cual la sociedad verifica que quienes intervienen en áreas críticas —como la salud— cuenten con habilitación vigente, formación acreditada y apego estricto a las normas de conducta ética. Desarticular este marco regulatorio no fomenta la libertad laboral, sino que habilita el intrusismo, precariza las condiciones de trabajo y genera graves riesgos sanitarios para la comunidad.
Asimismo, cabe recordar que normativas vigentes en el ámbito bonaerense contemplan excepciones concretas —como la de los médicos residentes, exentos del pago de matrícula y de aportes previsionales—, demostrando que el sistema colegiado acompaña las distintas etapas formativas sin resignar la tutela del bien común.
Instamos a los poderes públicos a sostener y jerarquizar los mecanismos de regulación profesional e invitamos a la ciudadanía a exigir y verificar que los profesionales de la salud cuenten con matrícula habilitante vigente, pilar fundamental de la seguridad comunitaria y la calidad de la atención médica.
Distrito V del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires